| ARTURO VON VACANO |
| Sus Críticos |

| Las escuelas literarias están hechas para los historiadores de la literatura, que son todo lo contrario de los hombres de letras. Borges |
| Walter I. Vargas sobre El Apocalipsis de Antón |
| Podemos pasar por alto sin remordimientos la segunda novela de von Vacano, El Apocalipsis de Antón; pese a la estima en que la tenía el autor, es de las suyas la que me parece menos lograda: sus doscientos sesenta y ocho páginas no consiguen creo constituir una unidad novelesca aceptable. |

| Walter I. Vargas es crítico literario. La Paz. Presencia, 21 de febrero de 1993 |
| Augusto Guzmán: "La Novela Situacional en Bolivia", 1985 |
| (Dos párrafos tomados de las seis páginas del trabajo dedicado a Antón que abre este libro de Guzmán) |
| Con su fraseología de presentación altiva y arrogante, se proclama hombre libre de nacimiento dispuesto a pagar con la cabeza capricho semejante. Es un hablador, pero también un artista, ni duda cabe. Inaugura en las páginas ardientes y sonoras de El Apocalipsis de Antón (1972) la novela situacional de este periodo. Antón puede ser un personaje supuesto, como puede ser el autor directamente dispuesto a decir, entre fantasías de vuelo apocalíptico, un puñado amargo de verdades sobre las condiciones de vida del país donde nacimos los bolivianos. No todo es miseria y abatimiento, degradación y sufrimiento. Hay épicas grandezas y límpidas noblezas. La variedad temática se despliega como un abanico sostenido en sus tres secciones por un estilo vigoroso, casi siempre patético, pero también razonador y crítico en dimensiones agresivas y vibraciones execratorias. Conoce algunas veces el raro encanto de las ironías. Los asuntos menudean originales, francos y enérgicamente comprimidos. ----------------- El gran escritor latinoamericano al nivel más alto del arte novelístico que es Von Vacano a los 34 años se revela en plenitud y gallardía pese a que sus visiones, como genuinas visiones apocalípticas, no nos dan el más delgado y pálido rayo de esperanza. Visiones, presentimientos, intuiciones, tremendas profecías y predicciones desde el escritorio donde una imaginación fértil y bien cuidada abre sus alas nocturnas y diurnas hasta conformar un evangelio fatal claramente ingenioso, divertido, múltiple, variable, bellamente seductor y estremecedor. Maestro combinador de las situaciones más objetivas que subjetivas, es también un gran señor del lenguaje, nuestro boliviano Arturo Von Vacano. |
| Augusto Guzmán Abogado, novelista, cuentista, crítico e historiador boliviano, nació en Cochabamba (1903). Profesor de Castellano, Literatura y Derecho Social en la Universidad de San Andrés de La Paz. Gran Premio Nacional de Literatura año 1961; Medalla al Mérito (1969). Perteneció a la Academia Nacional de la Historia, a la Academia Nacional de la Lengua. Obras: "Prisionero de Guerra", "Historia de la Novela Boliviana", "El Kolla Mitrado", "Tupac Katari", "El Cristo Viviente", "Baptista", "Gesta Valluna", "Cuentos de Pueblo Chico", "La Novela en Bolivia", "Adela Zamudio", "Antología Colonial de Bolivia", "En la Ruta del Indiano", "Cochabamba", etc. |
| De “Biografías de la Nueva Literatura Boliviana” de Augusto Guzmán Un libro terriblemente hermoso y verdadero. Chispeante de burlas y estremecido de tragedias. La novela de un país crucificado en medio de sus montañas minerales y sus paisajes incomparables. Su argumento dislocado es la vida nacional en circunstancias que forman una sola situación geográfica y social. Cien personajes inquietantes. Desde Doña Dorotea y la Flaca prostituta, hasta el constructor de pirámides esferoidales, el esplendor illimático, los perros transfigurados de la Cumbre del camino a Yungas y la visión futurista de la Peste Negra que llega de Panamá, los cuadros de intensidad menudean a veces con pocas líneas en página entera. Un libro del que la crítica no puede dar idea cabal. Tal es su singularidad en Bolivia y en Latinoamérica. Libro que hay que disfrutar. Por eso no necesita comentarista sino lectores, para identificarse con su pueblo cuyo espíritu y cuyo rostro ha estampado Von Vacano con estilo vigoroso, matizado y perdurable. Ese libro magnífico es "El Apocalipsis de Antón" que hay que repartir entre la gente como el pan de trigo y como la sal. |


| Arturo |