Von Vacano, el bloguero de la opinión anacrónica (2)
Pablo R. Barriga*

Don Arturo, con mucho gusto leí su tercer ataque contra los blogs y los blogueros. Una de las maravillas de medios como
Bolpress.com, en los que uno puede subir libremente sus textos—como en un blog— es que un novato como yo puede
ponerse discutir con figuras reconocidas de las letras bolivianas como usted. Si el mundo seguiría siendo como era antes, y
para poder publicar un texto se requeriría de la autorización de los aristócratas de las letras, esta conversación no hubiera
podido ocurrir, para bien o para mal.
Quiero comenzar aclarando que no lo llamé anacrónico debido a su edad. Esto hubiese sido, evidentemente, un golpe bajo
(tal como insinuar que mi beca me la dio mi papá). Lo llamé anacrónico por su opinión sobre los blogs. No creo que la edad
de una persona tenga que darle un carácter anacrónico, de hecho, sé del blog de una abuela española de 90 años que,
independientemente de la calidad de la calidad de su contenido, es muy visitado (blogabuela.blogspot.com). Creo que usé
con propiedad el adjetivo “anacrónico”, pues usted piensa que los blogs son, casi por naturaleza, malos (de 20, 19 malos y 1
pésimo). Una postura así, tan radical y tan ajena a estos tiempos de innovaciones tecnológicas no puede ser, creo yo, sino
anacrónica. Para evitar confusiones, le puse un nuevo título a esta respuesta.
Usted dice que, justamente por que se trata de “una abominación”, nadie está obligado ni debe saber algo de la blogósfera.
Tiene razón  en que nadie está obligado a saber sobre la blogósfera (como nadie está obligado a saber nada de cualquier
cosa que no le interese), pero yo esperaría, como le dije, que si va a hacer una crítica tan audaz por lo menos intente
sustentarla en una investigación previa, aunque sea mínima. Le hice tres preguntas en mi anterior texto:
1) ¿de dónde sacó que los blogs remarcables son máscaras de empresas?  
2) ¿En qué se basa para afirmar que los blogs dedicados a “causas buenas y malas” sean productos de equipos y no sean
individuales? y
3) ¿Está seguro que todos los diálogos en internet son incivilizados y brutales?

No respondió a ninguna, pero por lo menos aceptó que no todos los blogs importantes son producto de equipos de
blogueros y que navegar en la blogósfera es divertido. Sólo le falta aceptar que no todos los blogs importantes son
“máscaras de grandes empresas” y que no está seguro de que todos los diálogos entre blogueros sean incivilizados o
brutales. Era sólo su impresión/opinión.


         Cuando cito seis blogs remarcables por su calidad literaria y/o gráfica, lo único que estoy tratando de probar es que no
todos los blogs son malos, como mantenía usted, sino que hay algunos buenos, muy buenos, que no son obra de equipos
(Hernán Casciari, de Orsai, no es un equipo; Carolina Aguirre, de Bestiaria, tampoco, aunque usted no lo quiera admitir).
Dice usted que el que yo cite 6 blogs no demuestra nada. Está equivocado. Hubiese bastado con que cite un solo blog
individual valioso para demostrar que su afirmación (de que todos los blogs son malos o producto de equipos al servicio de
las grandes trasnacionales) era falsa. Si es verdadero que “hay por lo menos un blog bueno” no puede ser verdadero que
“todos los blogs son malos”. A este tipo de inferencia contrapositiva se le llama en lógica modus tollendo tollens.

La blogósfera  puede ser una “cacofonía insufrible”, pero sólo si no se sabe escucharla. Si uno sabe buscar, la blogósfera
puede ser prodigiosa. Cuidado, no estoy diciendo que la blogósfera sea la utopía que tantos han estado buscando desde
hace mucho tiempo: la blogósfera tiene sus cánones, sus aristocracias, sus grupos de poder, sus premios y sus castigos,
pero no es una abominación, no más, al menos, que el mundo “real”. Si de cada 20 le tocaron 19 malos, entonces tiene muy
mala suerte y/o no sabe buscar.


      Creo que, en gran medida, lo que piensa de los blogs se debe a que usted no ha entendido  lo que es un blog. En efecto,
usted parece pensar que los blogs son, además de máscaras de grandes empresas y/o producto de equipos de blogueros
asalariados, depósitos de textos efímeros, cuevas de autores que lanzan al aire sus mentiras y no dan la cara por ellas…  
Esto no tiene, como he tratado de mostrar, porque ser así. Como le dije en mi anterior nota, usted, aunque no quiera, es un
bloguero, tan sólo porque tiene un sitio web en el que recopila sus textos. Lo único que le falta para tener un blog con todas
las de la ley es permitir que en su página le hagan comentarios a sus artículos. ¿Qué está esperando para unirse a los
blogueros bolivianos ilustres (como Al-Azar y Gonzalo Chávez)?

    

Si todos los ejemplos de blogs importantes ya por su calidad o por sus efectos en la realidad que le di no lo convencieron o
simplemente decidió ignorarlos, aquí tengo otro. Mi amigo Javier Rodríguez me recuerda que a través de la blogósfera se
involucró a George W. Busch en un escándalo sobre falsificación de documentos que recibió el nombre de Rathergate. Este
escándalo le costó el puesto a Dan Rather, periodista de la CBS (vea al respecto http://mediocracia.wordpress.
com/2005/12/15/lecciones-del-rathergate/). Como puede ver, los blogs tienen un papel creciente en la opinión pública (vea al
respecto http://www.newsmax.com/archives/articles/2005/1/28/172943.shtml).

La blogósfera boliviana no es sólo, como usted cree, el lugar donte tiene lugar una guerra de palabras entre los privilegiados
de Bolivia. En la blogósfera se realiza una labor muy valioso en periodismo independiente. El Ciudadano K., por ejemplo, ha
hecho un excelente trabajo informando acerca de la servidumbre en el Chaco boliviano (sin embargo, usted prefiere ignorar
este ejemplo). Tiene razón en que la blogósfera es todavía un lujo de algunos privilegiados, pero lo cierto es que es mucho
menos restrictiva que los medios de comunicación tradicionales, y eso es ya un gran paso.  Además, si la blogósfera fuera
aún menos elitista, si en ella participara aún más gente, ¿se imagina lo que dirían los aristócratas de las letras como usted,
que ya con una blogósfera tan “pequeña” y "plebeya" echan un grito al cielo? Decídase, don Arturo, o la blogósfera no le gusta
porque da cabida a las voces de las masas o porque es muy restringida.

Creo que abusé de los adjetivos en mi “contra-ataque”. Me disculpo por ello. En gran parte se debió a la forma de la
respuesta que destinó a M. R. Durán, desproporcionada y muy subida de tono. Aunque no lo quiera aceptar, también usted
escribe con la cabeza caliente. Pienso que si uno critica con esa saña a los demás, debe estar dispuesto a recibir
respuestas parecidas.
*Estudiante de la licenciatura en Política y Administración Pública de El Colegio de México (http://prbarrigadavalos.blogspot.
com).
Contra los Blogs - 4