A medida que los chinos dejan saber al mundo los puntos que calzan, el Imperio yanqui
parece un tantico más atractivo. Entre las últimas hazañas chinas sobre exportación de
medicinas se incluye una pasta dental entre cuyos ingredientes se halló una cantidad
de venenos químicos capaz de matar a un ser humano de salud “normal”. Corolario:
nunca compre un dentífrico importado de China. Problema: ¿Cómo se sabe que es
importado de China? Respuesta: Nunca se sabe. Solución: es necesario dejar de
cepillarse los dientes. Esta solución debería ser universal, porque los chinos están
exportando de todo, como sabe usted, e incluyen venenos y materias tóxicas hasta en
las vacunas.
Tampoco las grandes empresas farmacéuticas del Imperio compiten por certificados de
calidad estos días. La situación es tal que he decidido salvar algunas vidas humanas
refiriéndome a dos o tres de sus productos. Si no fuera porque es casi criminal, se diría
que la actitud de estas empresas es liquidar millones de ejemplares del bípedo
parlante al tiempo que dicen “curarles”.
ADVAIR – Un producto de la enorme Glaxo Smith Kline, Advair parece dedicado a
reducir las molestias del asma entre sus víctimas.
El problema con Advair estriba en que al aliviar algunos síntomas crea el riesgo de
sufrir media docena de males mayores y varios “efectos colaterales” tan en boga en
este milenio.
Antes de comprar Advair debe considerar usted la posibilidad de sufrir ataques
cardiacos o problemas de la presión. Algunas personas pueden sufrir presión
sanguínea muy alta, arritmia o alteraciones cardiacas tras tomar Advair. Ni siquiera
pruebe este preparado si tiene menos de once años o no alcanza los cuatro.
Muérase de risa ahora: estoy copiando la información que la empresa publica como
publicidad para su producto. Dice en su propaganda que quienes usan este
medicamento pueden sufrir un ataque de neumonía, perder el “tono” de los huesos,
aprender lo que es la osteoporosis (“osteo” es hueso; “porosis”, la madre latina de
porosidad). Detalla, entre otros riesgos, glaucoma y cataratas, aumento del azúcar en
la sangre, reducción del crecimiento de niños y adolescentes, reducción de la
producción natural de los esteroides que hace su cuerpo contra infecciones y otras
amenazas, contagio de la llamada Infección Yeast en la boca y la garganta (feas
llagas) y “tuberculosis y otras infecciones”.
Advair cuenta los siguientes entre sus “efectos laterales” posibles: infecciones
respiratorias, irritación de la garganta, ronquera, infecciones de los sinus, bronquitis,
tos, dolores de cabeza, nausea y vómitos, diarrea, dolores en músculos y el esqueleto,
mareos, fiebre, infecciones de oídos, nariz y garganta y hemorragias nasales.
Estoy seguro de que muchos preferirán su asma leve y sencilla antes de correr riesgos
incontables gracias a Advair, un milagro de la ciencia moderna.
LYRICA – Es un producto de la gigantesca Pfizer Inc. y parece destinado a apagarle un
incendio de los pies en caso de que sea ese su síntoma principal. “¿Siente que se le
queman los pies?”, pregunta Pfizer en un aviso tamaño carta cuya mitad está dedicada
a una foto de pies anónimos enterrados en una parrilla para media vaca. “¿Tiene
ardores, pálpitos, cosquillas, falta de sensibilidad o sensaciones de alfileres o
cuchilladas?” Si es así, nos educa Pfizer, lo que le sucede puede ser una dolorosa
neuropatia, o dolor nervioso. Es algo diferente del dolor de músculos o coyunturas,
dice, y puede necesitar un tratamiento diferente. Aquí es donde entra Lyrica, dedicado
a tratar los tipos más comunes de los dolores de nervios, dolores diabéticos y otros
similares. “Está diseñado especialmente para aliviarle los dolores que usted siente”,
promete el aviso. “Trabaja directamente sobre los nervios que le duelen”, así que
puede dedicarse a sufrir los demás dolores que le atormentan, le aumentaría yo.
Dando vuelta la página del aviso publicado en Newsweek, el semanario de gran
circulación, usted aprenderá que Lyrica puede causar serias reacciones alérgicas
como hinchazón de la cara, boca, labios, encías, lengua y cuello, puede impedir su
respiración normal (no habla de asfixia) y puede ser causa de ronchas, llagas y otros
daños de la piel.
Lyrica puede causar mareos e impedirle dormir. Por tanto, olvídese de manejar su
auto, no trabaje con máquinas ni haga nada hasta saber cuan dormido va por el
mundo gracias a Lyrica. También puede nublarle la vista y causar visión doble. “Llame
a su médico si nota que se le ha caído un ojo”, debería decir este aviso, pero sólo dice
“llame a su médico” si puede usar un teléfono.
Por fin, y cumpliendo sus deberes éticos, Pfizer aconseja hablar con su médico antes
de arriesgar la vida con Lyrica en caso de que tenga algún problema con sus riñones,
con su sufrido corazón y/o sufra derrames sanguíneos cada fin de semana. Por
supuesto, ni piense en arriesgar su vida con este preparado si espera familia. No se
sabe si Lyrica podría “dañar” a su bebe, dice el fabricante. No use esta cosa si da de
mamar a su bebe. Nadie sabe si Lyrica pasa al sistema de su mimado y le causa daños
sin cuento.
Por lo demás, Pfizer aprovecha la página y ataca a la competencia: Lyrica puede
“afectar” el efecto de otras medicinas, así que cuídese de Avandia (otra de estas
maravillas), de cualquier narcótico contra el dolor como el oxycodone y de cualquier
droga contra la ansiedad como el lorazepam.
Para reducirle los sustos agregaré tan sólo que Lyrica puede reducir su fertilidad y
causar anormalidades en su esperma. También puede causar defectos de nacimiento.
Un consuelo: Lyrica hizo esas maldades entre los animales sometidos a experimentos
con pregabalin, su principal ingrediente. Entre humanos, nada. Vaya y tómese tres
píldoras, a ver si es tan valiente. Pero si tales son los riesgos que debe correr para
aliviarse la sensación de calor en los pies, ¿no sería mejor que se los cortara? Sería
menos peligroso, por lo menos.
Para concluir, déjeme citar la última tendencia entre estos titanes de la industria, ya sin
citar marcas ni drogas. Esta tendencia consiste en inventar primero la medicina y
después la enfermedad que tal medicina curará.
Tal es el caso de una pastilla ínfima destinada a curar el “temblor” de piernas que sufre
toda persona nerviosa. Es lo que sucede a todo tipo sano que no encuentra un cuarto
de baño cuando está necesitando uno con suma urgencia.  
Ese temblor de piernas ha sido convertido por una publicidad millonaria en una plaga
que justifica anuncios a todo color por prensa y TV y que presentan a toda clase de
ciudadanos sufriendo ese mal de San Vito en todo tipo de postura, vestimenta y
urgencia.
Esta maniobra se distinguió porque provocó la carcajada de millones de humanos
cuyos límites de taradez son normales y la suspensión temporal de la campaña.
Convencidos sin embargo de que para crear una fortuna basta repetir un absurdo
hasta que se convierte en verdad, los fabricantes de esa droga que cura una
enfermedad que no existe han vuelto a la carga y esta es la hora en que parece que la
mitad de los habitantes de USA no pueden encontrar un baño cuando lo necesitan.
¿Recuerda usted el día en que anuncié que las abejas han desaparecido y nadie sabe
por qué? No fue ninguna hazaña. La mitad del mundo ya lo sabía. Lo que pasa es que
muchos periodistas que escriben en español protegen al Imperio porque trabajan para
impresos cómplices del Imperio. Aquella vez de las abejas, empero, la mitad de los
periodistas que reciben mis notas decidieron no publicar esa nota porque les pareció
demasiado fantástica. No confiaron en mí y dejaron a sus lectores en un limbo,
sirviéndoles mal.  
Esta nota se basa en dos anuncios publicados en Newsweek y si no llega a salvarle la
vida es porque los periodistas que le sirven son ignorantes hasta lo imperdonable.
Culpa mía no es. Aquí estoy, como siempre, para servirle.    

     
Su Opinión
Arturo
Sus Libros
Nuevos Textos
Mar 08
Esto puede salvarle la vida