Desde el 9 de abril del año en curso, los residentes de Florida pueden llevar armas
dentro de su auto para “solucionar” de manera tal vez definitiva cualquier problema que
tuvieran con sus vecinos. Han practicado esta costumbre durante décadas, pero la
diferencia es que ahora es legal.
Una ley floridiana permite que los empleados de toda empresa lleven armas en sus
guanteras “para auto-protección”. Fue aprobada por el senado de la Florida hace una
semana y espera tan sólo la firma del gobernador Charlie Crist para entrar en vigencia.
La ley, llamada “no olvide su arma cuando va a trabajar”, permite prácticamente a todos
el portar y el usar armas cortas, largas o de todo calibre tan pronto salen en auto a la
calle. Los que salen a pie las llevan en un bolsillo y no piden permiso a nadie para
llevarlas ni usarlas.
Lo cual significa que el Lejano Oeste ha retornado a la Florida, paraíso modelo del
capitalismo salvaje y sede de una banca gris por sus operaciones, de narcotraficantes
cada vez más audaces, de la Mafia cubana anti-fidelista, de gángsters rusos y de otros
segmentos de paz y concordia.   
Así, un estado norteamericano cuyo alto nivel de criminalidad le impide garantizar la vida
de nadie se convierte en garante práctico de la muerte legal de casi todos. Cuando
cientos mueran cada día en combates a la Far West, la Ley descubrirá que esos casos,
todos, fueron “accidentes”, cosa que sucede ya en muchas partes de USA. Cada
discusión por quítame esa bolsa de crack que antes se solucionaba a puñete limpio o
navajazo hábil se solucionará ahora a bala. Tal, la respuesta salomónica de los
legisladores floridianos para la ausencia de la Ley en Florida.
Tal vez convenga ahora recordar que los norteamericanos son inventores de ese
deporte tan en boga estos días que denominamos “asesinato en serie”. Se hizo muy
popular desde que lo practican estudiantes de secundaria, universitarios y, ahora,
escolares de primaria.
Lo inventaron empleados del servicio postal de USA hace unas dos décadas, como
recuerdan los que vivieron tres. En general, el asesinato era similar y sólo cambiaba la
identidad de las víctimas y los asesinos. Los asesinos parecían hermanos: todos eran
unos infelices desgraciados a los que el mundo ignoraba olímpicamente y el servicio
postal había engañado en cuanto a su salario, su seguro médico, sus derechos sociales
o cosa parecida. Después de meses o años de andar quejándose sin nadie que les
escuchara acabaron metiéndose de sopetón a las oficinas que los torturaron y matando
colegas a diestra y siniestra hasta que se les acabaran las balas. Otra contribución de
USA al progreso del mundo. Yo escribí un cuento muy popular sobre ese tema y puedo
enviárselo a todo el que me lo pida.
Es a esa tradición de criminalidad para la que los inocentes y los débiles (el público) no
importa un pepino que se añade ahora esta asquerosa ley criminal.
Por supuesto, tiene el apoyo pleno de la Asociación Nacional del Rifle, la hermandad de
coleccionistas de armas de fuego que van desde un humilde .22 hasta un tanque de
guerra, y de varios sindicatos laborales, sobre todos los de los obreros dedicados a
fabricar armas.
El argumento principal de sus defensores estriba en que los autores de la Constitución
de USA convirtieron el uso de armas de fuego en un derecho natural como el derecho a
la vida, según esas mentes resfriadas.
El derecho a “bear arms” es parte de su Bill of Rights, dicen, y olvidan que “bear arms”
puede entenderse no como “portar armas” sino como andar con los “brazos desnudos” y
nadie puede aclarar lo que quisieron decir los tan mentados padres de esa patria.
”La segunda cosa que escribieron en esa constitución fue el derecho a andar con los
brazos desnudos”, dijo el senador Durell Peaden, un republicano de Crestview, Florida.
Como se ve, no parece imposible hallar el ejemplo perfecto de la estupidez en la Florida.
Oklahoma, Alaska, Kentucky y Mississippi tienen leyes similares. Como Billy the Kid, sus
ciudadanos andan por allí con una pistola oculta esperando que un asaltante, un
mendigo o una vieja ciega les jale la manga para ver si tienen “ brazos desnudos”.
Podemos imaginar lo que sucede cuando descubren que no es así.
Su Opinión
Arturo
Sus Libros
Nuevos Textos
Abril 08
El Far West retorna a la Florida