Dos días después del diluvio, un segundo paso del Plan Goldberg para crear la Kosovo
de América se ejecutó con precisión militar: un editorial dominical del Washington Post
critica agudamente a Evo Morales y le promete “derramamiento de sangre” si no renuncia
a “su” constitución.
“Mr. Morales, un aymara que fue cocalero, trata de imponer un nuevo sistema político
que aumenta grandemente su poder y privilegia a su propio grupo étnico a expensas del
resto del país”, dice el Post.
Calificando de “lógica” la creación de una republiqueta de Santa Cruz, el Post sigue la
línea fascista sobre el referendo de dos días antes y concluye: “Si Bolivia tiene suerte,
Mr. Morales reconocerá que la mayoría de su país jamás aceptará una política
etnocéntrica.”
“Si presiona y continúa con su constitución, el resultado será un derramamiento de
sangre”, dice el Post, sin informar sobre quien se haría cargo de esa parte del Plan
Goldberg.
Por otra parte, “Mr. Morales” apareció esta semana como una de las 100 personalidades
mundiales de mayor influencia en la revista TIME, auspiciado por el economista Joseph E.
Stiglitz, defensor suyo y decidido promotor desde que lo conociera hace tres años.
“Morales, 48, se ganó la envidia de otros presidentes en la región al re-negociar
contratos de energía anticuados para ganar más dinero para las arcas del país—parte
del cual dedicó a inversiones en salud y gastos sociales”, dice Stiglitz.
“Ha resistido las tentaciones de su alto cargo para favorecer un estilo reservado que
incluye el aprecio de las comidas sencillas —hombre de carne y patatas, me llevó a
almorzar una vez a una tienda de parrilladas”, dice Stiglitz.
“Aunque continuará encontrando dificultes para cumplir sus promesas electorales, su
presencia en el palacio de gobierno inspirará a los pueblos indígenas de toda América
Latina”, concluye el economista.

Su Opinión
El Plan Goldberg Progresa – 2
05-07-08