Nunca olvide que leyó esto aquí primero: el próximo presidente de USA será John
McCain. Pida a sus nietos que no olviden esto: USA no saldrá jamás de Irak, a menos
que lo haga a “a la Vietnam”, con el rabo entre las piernas y tras una espectacular
derrota, pero esta vez necesitará de la enemistad del mundo todo.
Para un país olvidado de Dios y perdido entre Los Andes majestuosos y crueles y el
Amazonas cruel y desertificado, esta es la clave de su presente y su futuro: Bolivia se
convertiría en otro Irak si los nazis bolivianos son enviados a una celda como se lo
merecen. Tal amenaza ata las manos del Presidente Evo Morales y condena a Bolivia
a un estado perenne de anarquía y caos.
No faltara algún bromista que nos recuerde que “anarquía y caos” es una buena
definición de los 183 años de vida republicana de Bolivia, cuyo pueblo fue el primer
rebelde contra el imperio español y el último en ser liberado, hazaña que tuvo que ser
cumplida por un “extranjero”, Simón Bolívar.
Fuera como fuera, Bolivia no tendría mas justificación para existir que una función de
“colchón” que separara a sus belicosos vecinos hace dos siglos e impidiera guerras
entre ellos. Estaba entonces tan lejos de todo y es un país tan difícil en lo geográfico
que recién ahora venimos a descubrir (gracias a Evo) que todavía hay en Bolivia
terratenientes como los rancheros asesinos de Texas y ese Larsen aparecido en
Camiri, esclavos indios y otras lindezas propias de los tiempos de Buffalo Bill.
Pero el caso es que el triunfo de McCain será consecuencia de las decisiones del
gobierno “secreto” de USA que armó el auto-ataque contra las torres gemelas de
Nueva York para justificar el genocidio en Irak y la eterna ocupación de sus pozos
petroleros. Que haya costado más de lo esperado (tres trillones) no tiene importancia:
la economía del Imperio es de tal magnitud que puede asumir semejantes inversiones
sin parpadear.   
Pero lo que Goldberg dijo a Evo y Evo no puede repetir es que la invasión de Bolivia
se hará realidad si Evo intenta salir del único modo posible de la anarquía y caos que
sufre su país desde que Evo es Presidente.
Bolivia ha demostrado durante estos dos últimos años que se parece demasiado a
Irak: Irak no existe. Lo que existe son los grupos humanos denominados curdos, shiitas
y sunnis, además de otros menores. Bolivia no existe. Lo que existe son grupos
humanos llamados aimaras, quechuas, guaraníes, nazis y otros menores.
Una solución iraquí para Irak no existe, a menos que signifique lo que Saddam Hussein
ya lograra bajo la protección de USA: una dictadura bestial que mantuviera a su pueblo
bajo un puño de hierro.
El ejemplo actual es Egipto. Los ricos egipcios son dueños del 96 por ciento de todo y
los pobres han perdido el subsidio del pan, que era lo último que les quedaba. Ahora
comienzan a morir de hambre. Protegido por la “democracia” de USA, el tirano egipcio
tiene por principal misión un genocidio “invisible” que reduzca el único peligro que
entraña Egipto para sus vecinos, su población. Sólo Israel recibe más ayuda de USA
que Egipto porque Egipto debe mantener sometido a su pueblo a cualquier precio. Son
tantos los egipcios, que podrían invadir Israel a pecho desnudo y ahogarlo bajo carne
humana. ¿Para qué sirve una bomba atómica en un caso así?
Una solución boliviana para Bolivia no existe. Acostumbrados al caos y la anarquía que
siempre han conocido, los bolivianos no pueden imaginar una nación llamada Bolivia.
Lo más que alcanzan a ver son los privilegios reales o imaginados de cada grupo.
Lejos de ellos la capacidad de inventar la Bolivia del futuro. Aterrados ante lo que se
dicen harían sus vecinos de diferente piel, los muchos observan y sufren las tropelías
cometidas por los pocos (y son en verdad muy pocos) y todos prefieren el estado
actual de caos y anarquía antes que buscarle una solución. Todo se reduce a fregar la
paciencia de los demás y hacer chistes malos.
Que se jodan los que tienen hambre, los esclavos que se jodan, los débiles que se
jodan y finalmente que todos se jodan pues, ya que joderse es y ha sido siempre ley.
Así, el Presidente Evo no puede ser Presidente y sólo es un dirigente cocalero que
conquistó el Palacio Quemado de gobierno. Así lo ven todos y así se ve él mismo.
Mártir de destino prefijado (como Goldberg tiene prefijado su destino), Evo elige evitar
muertes y sufrimientos antes que hacer su revolución como se hace toda revolución,
cortando de un tajo el nudo gordiano que es su realidad actual.
Así sucede porque, como lo hemos repetido ya 134 veces, la revolución no puede ser
obra de Evo ni nunca pudo serlo. Este nudo gordiano no es de Evo. Es de los
bolivianos, de todos y cada uno de los bolivianos. Pero, como los bolivianos no existen
y sólo existen los grupos raciales o económicos que viven en Bolivia por accidentes de
la historia, nadie existe para cortar ese nudo gordiano y nadie puede darle solución al
problema y la tragedia de Bolivia. Todos observan y miran haciendo chistes tontos y
comentando cada estúpido incidente hasta agotarse. Es este tipo de caos y anarquía
lo que tales ciudadanos prefieren. Como dicen ellos mismos, con su pan que se lo
coman.
John McCain (recuerden el nombre) es heredero y continuador de una estirpe de
militares conquistadores y degolladores. Nació en Panamá porque su padre militar
servía en esa colonia cuando nació. Luchó en Viet Nam y fue prisionero y torturado
allá, como lo cuenta cada vez que puede. Su hijo es militar y lucha en Irak. McCain es
claro sobre el destino colonial del Imperio: acusa de irresponsables a quienes niegan
la eternidad de la guerra en Irak.  Está tan seguro de ganar las próximas elecciones
que ya está formando su primer gabinete. (Cuando recordaron al vicepresidente
Cheney que el pueblo norteamericano está contra esa guerra, Cheney contestó “¿Y
qué?” por la TV y para millones de asustados televidentes). Tales las virtudes de la
“democracia” en USA.
¿Qué pueden hacer los grupículos en Bolivia ante estas realidades?
Este siglo, sino el milenio todo, es chino. El mundo ha visto con pasmo las brutalidades
que cometen los chinos contra su propio pueblo y contra la especie misma: cada día
mueren miles de chinos para asegurar el “progreso” de ese imperio y cada habitante
del mundo ha sufrido ya los efectos de las exportaciones chinas, sean juguetes,
“medicinas” y otros venenos. Una ventaja de ser aficionado a los libros de Historia es
que nos permiten ver la llegada del nuevo Gengis Kan. ¿Quién será tonto hasta
ponerse de su lado? Tales las realidades del mundo en su tercer milenio.
Realidades que esos grupículos andinos y amazónicos ignoran olímpicamente. Creen
que su fútbol y su literatura (de consumo local tan sólo) pueden ser eternos. Creen
que el mundo exterior tendrá paciencia con ellos durante otros dos siglos. Creen que
alguien vendrá algún día como Bolívar o el Che a “cortárselo” su nudo gordiano. Y así,
prefieren asfixiarse lenta y dolorosamente antes que intentar siquiera un esfuerzo de
unión y madurez para cortarlo.
Ante semejante caos y anarquía, sólo un aspecto de los caprichos de esta historia
puede provocar pena y simpatía, el cruel destino del primer Presidente indio que creyó
en la inteligencia, la generosidad y la justicia de aquellos a los que vio alguna vez
como sus compatriotas. Es que hay momentos y lugares en que no vale la pena ser
mártir, como tarde aprendieron Bolívar, Sucre, el Che, Espinal y Marcelo Quiroga
Santa Cruz.    
Ah, pero mañana es otro día y el mundo nacerá otra vez.
 

      
Su Opinión
Arturo
Sus Libros
Nuevos Textos
El Nudo Gordiano de Bolivia
Abril 08