Banzer: dictador y asesino
Alfonso Gumucio Dagron


Es doloroso constatar que el agradecimiento por las pegas recibidas –puestos
diplomáticos, por ejemplo- puede llevar a algunos intelectuales a humillarse y a falsear la
historia. Me refiero concretamente a Manfredo Kempff y a su bochornoso artículo del 24
de agosto, en el que se pone a jugar irresponsablemente con la memoria de los
bolivianos. Hace gala de cinismo (y no de amnesia) cuando pone en duda el número de
desaparecidos y asesinados durante la dictadura de Bánzer, pero lo más lamentable es
que se burla de los familiares de los desaparecidos y de todos los que mantienen viva la
memoria de las víctimas, llamándolos "necrófilos".
Su artículo, irresponsable y envalentonado por un trago de más, muestra sobre todo su
molestia porque en el acto de inauguración de la Plaza de los Detenidos y
Desaparecidos, en presencia del Presidente Mesa, se haya recordado en particular a los
desaparecidos y asesinados por Bánzer, el pequeño "Fuhrer" que hoy, 33 años más
tarde, "Mein" Kempff trata de justificar. Según el escritor, Bánzer salvó a Bolivia "de la
escalada marxista con Asamblea Popular y todo". Al parecer él es el único agradecido,
porque no se han visto en Bolivia las manifestaciones recordatorias del golpe del coronel
Bánzer el 21 de agosto.
En lugar de tildar de "necrófilos" a los que mantienen viva la memoria de las víctimas, o
de "indigesta mala leche" a los diarios que publican artículos alusivos al ex dictador,
Kempff debería informarse primero. En Bolivia existen organizaciones como la Asociación
de Familiares de Detenidos Desaparecidos (ASOFAMD), que podían haberle facilitado
las listas completas de víctimas que él echa en falta, con nombres y apellidos. Estuve por
un momento tentado de hacer que este artículo fuera, párrafo a párrafo, solamente un
listado de los nombres que Kempff se niega a ver escritos. Iba a empezar así:
Desaparecidos en Bolivia: 1. Arroyo Rasguido Daniel; 2. Balladares Daroca Julio; 3.
Bayro Corrochano Carlos; 4. Carrillo Agustin; 5. Corvetti Samuel; 6. Criales Hugo; 7.
Dorza Caballero Nicolas; 8. Guerra Luis Alfonso; 9. Elguero Suarez Jorge; 10. Ibsen
Cardenas Rainier; 11. Ibsen Peña Jose Luis; 12. Larrea E. Mauricio; 13. Lopez Carlos
Alfonso; 14. Llorenty Cabrera Felix; 15. Medrano Amita Basilio; 16. Melgar Antelo Felix;
17. Morant Saravia Pedro; 18. Ortega Hinojosa Enrique; 19. Perez Betancur Oscar; 20.
Plaza Astroña Cancio; 21. Quinteros Rodolfo
22. Ramirez Nicolas; 23. Rutilo Artes Graciela; 24. Sandoval Moron Alcides; 25. Sanchez
Otazo Roberto; 26. Spaltro Villaverde Maria Elena; 27. Stambuck Vargas Ivo; 28.
Stamponi Corinaldesi Luis; 29. Soto Sasari Guillermo; 30. Toledo Rosado Alfonso; 31.
Trujillo Oroza Jose Carlos 32. Veliz Guillermo; 33. Villa Izola Efrain;
En el segundo párrafo iba a poner los 41 nombres de los bolivianos desaparecidos y
asesinados en Argentina, y a los ocho bolivianos desaparecidos y asesinados en Chile,
en virtud de la tristemente célebre Operación Cóndor, de la cual fueron parte los
dictadores de Chile, Argentina y Bolivia. Supongo que hoy, 2004, a Kempff no le queda
otra que rendirse ante la evidencia de que la Operación Cóndor no es un invento de la
"extrema izquierda", como se quiso afirmar durante muchos años. Hoy abunda la
información al respecto, y las acciones legales, incluidas las promovidas por el juez
español Garzón, otro "necrófilo" según los parámetros de "Herr Kempff". Tengo esa lista
a mi lado, y lamento por razones de espacio no poder refregarle en la cara a Kempff
cada uno de los nombres, de los que se burla tan irrespetuosamente.
En el tercer párrafo hubiera colocado los nombres de los 57 asesinados en Bolivia,
empezando por la letra "a" de Víctor Aliaga Ramírez, y terminando en la "z" de Pedro
Zilvetti García. Para que vea, Manfredo, que Bánzer podía llenar el abecedario con sus
crímenes.
¿Se olvidó el columnista que Bánzer hizo asesinar a campesinos en Tolata? ¿O los
campesinos no cuentan? Ese episodio que se conoce como La Masacre de Tolata, ha
sido plenamente documentado, incluso con fotos, para los desmemoriados de "indigesta
mala leche" (¿o mal whisky?) como Kempff. Era enero de 1974, en el valle alto de
Cochabamba. Bánzer autorizó al ejército a disparar contra la multitud. Allí murieron: 1.
Arispe Máximo; 2. Claros Ortuño René; 3. Coca Rojas Pablo; 4. Escobar Domingo; 5.
Escobar Félix; 6. Inturias Hermógenes; 7. Manchado Dolores; 8. Pinto Félix; 9. Quispe
Máximo; 10. Rojas Escobar Saturnino; 11. Rojas Herediaeusebio; 12. Vargas Honorato;
13. Villarroel N. ; 14. Zevallos Gumersindo.
Las cifras del anterior párrafo son conservadoras, ya que el informe de la Comisión de
Justicia y Paz, basado en testimonios de setenta personas y publicado con el título "La
Masacre del Valle" en 1975, menciona: a) Tolata: 16 muertos enterrados en la región
hasta el 22 de febrero, 42 desaparecidos cargados en volquetas el día de la masacre; b)
Epizana: 3 muertos enterrados en la región hasta el 10 de febrero, 12 a 15
desaparecidos; c) Quillacolo: 1 muerto; d) Sacaba: 1 muerto posiblemente.
Pero incluso sin contar con estas últimas cifras, y basándonos exclusivamente en la
información de ASOFAMD, ya van sumando 153… ¿Cuántos muertos son muchos
muertos Herr Kempff? ¿Cuántos más necesita para sentir una pizca de remordimiento y
de vergüenza por haber apoyado a un dictador y asesino? Y todavía faltan los nombres
de algunos militares, como Andrés Selich a quien el un ministro de Bánzer -que pasó a la
historia como "Arcesino"- le hizo estallar el hígado a patadas. ¿Y el General Juan José
Torres, secuestrado y asesinado en Buenos Aires por la Triple A, a pedido de Bánzer?
Cuesta creer que la familia de este último haya permanecido callada. Quizás no leyeron
su nota en La Razón …
En suma, no necesita Manfredo Kempff inscribirse en la "cofradías tristes de la
necrolatría" para reconocer la verdad. Lo que necesita es un poco de honestidad
intelectual y, en última instancia, un poco de respeto por sí mismo. Nadie pierde tanto
como él cuando escribe una nota tan ruin.
Lecturas
Arturo