Los Reaccionarios

Eduardo Pérez, editorial de Fides 20 de abril, 2006

Los reaccionarios han existido siempre en este país, financiados, alimentados, copteleados por
una Embajada que se ha dedicado siempre a buscar la gente más reaccionaria del país para
encumbrarla y para convertirla en lo que ya los indios a finales del siglo XX llamaron cipayos.
Esa importante embajada de nuestro país que podría dedicarse a mantener o a reconstruir, o a
fabricar un liderazgo, se dedica a reunir en cócteles y cenas a los más reaccionarios entre los
reaccionarios del país. Y en esas cenas, en esos almuerzos, en esos cócteles ya se marca que
al Presidente Evo Morales le quedan seis meses, un año, dos años.
Nunca los reaccionarios protagonizaron la historia en ningún tiempo y si esta embajada tuvo
tiempos pasados de esplendor es porque su país, el imperio, tuvo tiempo de gente más
inteligente que en la actualidad. Esto sucede en cualquier ciudad del mundo que hubo en el
pasado gente más inteligente o que puede haberla en el presente.
Pero en el caso que nos ocupa, la embajada se dedica a hacer calendarios de plazos fatales.
Los plazos que ustedes marcan no se van a cumplir señores reaccionarios, pongan un poco de
cariño y no piensen tanto que este país es una finca para explotarla, para lucrar de los pobres,
para humillar a los humildes. No. Los plazos que ustedes marcan no se van a cumplir por
voluntad de este pueblo, que aunque ignorante, aunque pobre, aunque lleno de contradicciones
ha demostrado que si ha soportado presidentes tan incapaces como los sufridos ¿cómo no
vamos a soportar a un presidente que es carne de nuestra carne, sangre de nuestra sangre?
Que es parlanchín, que es p´ajpacu, lo es, le gusta, pues dejémoslo, pero ese no es su defecto
más grave.
Los reaccionarios de este país quieren que fracase Evo Morales, pero ni a Bolivia ni a nuestro
pueblo ni a esta radio le conviene ni le interesa el fracaso de Evo Morales. Haremos todo lo
posible para que Evo Morales tenga éxito como hicimos todo lo posible para que sus
antecesores tuvieran éxito.
La trayectoria de estos micrófonos es muy clara, creemos que el que está en el sillón tenga éxito
porque nos conviene a todos. Los anteriores, unos tuvieron éxito, algunos no lo tuvieron, otros
fracasaron. Y si fracasa Evo Morales, no será porque nosotros hemos coadyuvado a aquello,
será mérito propio.