El Niño Sikimira
Arturo von Vacano (14/11/2004 14:50)
Es una verdadera lástima que Alfonso Salazar, connotado vecino de Cuchu Muela, en
Punata, Bolivia, no haya tenido oportunidad de leer una Historia, así fuera resumida,
de la Catedral de Santiago de Compostela, el primero según se dice, y el más exitoso,
de los negocios de su tipo. Poco o nada parece haber leído sobre Lourdes, el
segundo a nivel mundial de tales establecimientos. Algo habría escuchado Salazar
empero sobre negocios como Fátima y los centenares de sitios tan asequibles al
turista en Occidente que atraen cada año millones en moneda dura hacia esos
lugares.
El caso es que un vecino de escasa imaginación inventó, tal vez desesperado ante la
situación que sufrían los punateños, los ‘mitos y leyendas’ relacionados con el hoy
muy milagroso Niño de Sikimira, cuyas obras y bendiciones sobre poblados como
Cuchu Muela, hoy Villa Gualberto Villarroel, y Tacachi, que lamentablemente tiene
parte también en esta historia, están comenzando a atraer hombres y mujeres de
mucha fe que llegan desde los cinco continentes.
Ese vecino se llamaba (o se llama) Rafael (o Francisco) Orellana, de la familia tan
conocida en Cuchu Muela, y uno de ellos es origen (¿o serán los dos?) de la historia
del NIÑO MILAGROSO DE SIKIMIRA, como lo nombra un folleto de dos por medio que
el azar puso en mis manos.
Ese papel relata estas cosas con más preámbulos que yo, diciendo que dos niños de
8 y 10 años y de apellido Vallejo (sin especificar sus nombres, dice), vecinos
accidentales del vecino poblado de Tacachi, al que llegaron desde Cuchu Muela para
ayudar en la cosecha, escucharon un 30 de Agosto sin año (día de la Virgen de Santa
Rosa de Lima) el lloriqueo de un pequeñín que, tras una breve exploración, resultó
ser un RECIEN NACIDO que gemía sufriendo las mordeduras de los ?voraces?
residentes no de uno sino de tres hormigueros.
La niña se lanzó al rescate del pequeñuelo y se dedicó afiebradamente a quitarle el
abrigo de hormigas que le torturaba. Su hermano, curioso al fin como todo niño, le
pidió que le dejara tener al recién nacido desnudo en sus propios brazos, momento
en el cual este personaje se transformó en el Divino Niño y comenzó a disminuir de
tamaño a ojos vistas, crisis de la cual escapó porque la niña que le rescatara le
colocó un Rosario (?que seguramente se trajo de Cuchu Muela?, dice el folleto)
logrando frenar la disminución milagrosa del aparecido cuando tan sólo medía ya ?de
2 a 3 centímetros de longitud?. En este álgido momento es cuando nos corresponde
enterarnos de que este evento sucedió ‘en la época colonial’, desde la cual se conoce
al disminuido aparecido como EL NIÑO DE SIKIMIRA.
Estos niños serían pobres pero no tontos, porque lo primero que pensaron apenas
lograron liberarse de las hormigas fue que los vecinos de Tacachi querrían quedarse
con el Niño Divino, razón por la cual se pusieron en camino ahí mismo hasta Cuchu
Muela, del que eran oriundos y al que debían fidelidad, claro.
Tal como temieron ambos inmigrantes, apenas Tacachi se enteró del traslado un
tanto forzado del milagroso aparecido se levantó en armas (palos y garrotes) para
exigir muy religiosamente el retorno del secuestrado. Cuchu Muela, como
correspondía, se armó de garrotes y palos y se negó a semejante disparate. Como se
ve, no hay mejor pretexto para una buena guerra que una gota o dos de religión.
Hubo de intervenir, pues el mismísimo Arzobispo de Arani, cuyo nombre ignora
olímpicamente el folleto que me sirve de única fuente para este dato imprescindible, ?
quien tomó su Cabalgadura? y, tras escuchar quejas y demandas entre ajos y
cebollas, recordó al bueno de Salomón y decidió usar el incidente de modo
provechoso para su Iglesia: dictaminó, pues, que el primer poblado que construyera
un Templo o una Capilla para alojar al diminuto aparecido sería el lugar de residencia
y futuros milagros del Niño, el que se mantiene callado desde entonces porque no hay
hormigas en Cuchu Muela.
Porque fue Cuchu Muela, 'por una ironía del Señor', la que disponía de abundantes
materiales de Construcción (dice así el original) y levantó el Templo o Capilla en dos
Padrenuestros mientras que Tacachi apenas pudo levantar una pared de adobes
húmedos que por eso mismo se derrumbó.
El Arzobispo tomó otra vez su Cabalgadura y tras una breve aunque agotadora visita
a Cuchu Muela dictaminó que el NIÑO SIKIMIRA se quedara definitivamente en Cuchu
Muela y de ese modo ‘concluyó todas las rencillas entre las dos Comarcas hermanas’.
Para abreviar: desde entonces (¿cuándo?) los feligreses provenientes de todo el
territorio nacional, incluyendo a Arica e Iquique, llegan a Cuchu Muela con bombos,
conjuntos folklóricos, uno que otro jarro de aguardiente, etc. etc. y variadas
donaciones de todo tipo y moneda que los representantes de Cuchu Muela ?
encargados por mandato de dicha responsabilidad y función? manejan con ?el mayor
agrado, Fe y Devoción profesada al NIÑO SIKIMIRA?
Niño que no pareció muy decidido a dejar las cosas como quedaron, pues se dedicó a
salir de excursión por cada quítame estas pajas para buscar a su Madre, paseos de
los cuales retornaba hecho una birria, cubierto de barro, sudor, bosta de vaca y otros
materiales de construcción, motivo por el cual los vecinos de Cuchu Muela decidieron
preservar el ganso de los huevos de oro y amarraron sin gran dificultad al NIÑO DE
SIKIMIRA con ‘cadenitas de oro’ y lo ataron a un ‘postecito de oro’ especialmente
trabajado para su diminuto preso de 2 cmts.
De tal situación escapó el NIÑO DE SIKIMIRA cuando un ‘Joyero oriundo de La Paz’
escuchó sus ruegos y le regaló ‘una Esfera y una Cuna de Oro’ tras decidir que su
cumpleaños fuera cada 30 de Agosto para que le trajeran regalos y lo agasajaran
como se debe.
Y no sólo eso: hace ya buen tiempo que el NIÑO DE SIKIMIRA (como se ve, ha
conquistado aquí mismo otro devoto) tuerce la cabeza de año en año, cosa no muy
corriente tratándose de una figura hecha de piedra de lo más sólida así fuera de dos
centímetros, y aparece en diversas fotografías mirando a veces el cielo que le vio
nacer y otras el ombligo que le gustaría pero no puede rascar dada la carga de oro
con que se le adorna. Al menos, eso es lo que aparece en las fotos que le toman
cada vez que dobla el cogote y lo miran con lupa.
Considerando que la vecina Cochabamba tiene una Virgen que llora sangre con
periodicidad que ya aburre, razón posible por la que la familia que la cuida y venera
se trajo un nuevo Cristo que también llora sangre por las mismas fechas, no es de
extrañar que la fama del diminuto NIÑO DE SIKIMURA no haya llegado todavía a
Moscú, por lo que parece que se ha editado el ordenado folleto que me ilustró sobre
el Milagroso NIÑO DE SIKIMURA y que se distribuye gratuitamente en Cuchu Muela y
otros lugares aunque no vi ninguno en Tacachi, donde siguen haciendo muros con
adobes húmedos.
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niño sikimira
demetria 22/03/2006 22:38
sr.
mi abuelo Rafael Orellana y mi padre Francisco Orellana donaron y levantaron la
iglesia donde se encuantra actualmente el NIÑO DE SIKIMIRA.Yo Demetria Orellana y
mi hermana donamos los terrenos donde se encuentra la plaza. Si necesita alguna
informacion, por favor le ruego que escriba a mi correo, donde le puedo servir para
explicar lo que sucedio esa epoca.
Demetria Orellana
e-mail: demetria_orellana@hotmail.com
MARIA DAIZI 29/08/2006 10:09
ACTUALMENTE SE ENCUENTRA LA ULTIMA HERMANA DE FRANCISCO ORELLANA,
DEMETRIA NIEVES ORELLANA, QUIEN ES MI MADRE Y RESIDE EN SALTA CAPITAL
ARGENTINA, FUE TESTIGO DIRECTO DE LO SUCEDIDO EN AQUELLA EPOCA, Y SI
TIENEN ALGUNA INQUITUD REFERIDO AL TEMA ESCRIBANME, YO CON GUSTO
SERE EL NEXO CON MI MADRE.
e-mail: especheo@yahoo.com.ar re, Bolivia.
Arturo von Vacano