
| Una pareja se suicida tras sufrir la muerte de sus hijos OPINION - Cochabamba 2004 * JUEVES 09 de Diciembre El caso es investigado por la Policía Técnica Judicial de Quillacollo y estremeció a decenas de vecinos ya que la familia era muy humilde pero muy unida. Wilfredo Mamani Sarsuri y Zulema Huanca de Mamani no soportaron el terrible dolor de perder a sus dos hijos por una intoxicación a causa del incendio que se produjo en su casa y se quitaron la vida, ahorcándose e ingiriendo raticida. Los dos niños, José Luis y Wilber Mamani, de 4 y 7 años, perecieron entre la noche del martes y la madrugada del miércoles, luego de ser hallados por su propio padre, inconscientes en el interior de uno de los cuartos de su casa. Los menores se habían quedado encerrados, con la puerta de su cuarto bajo llave, mientras el padre salía a cobrar dinero y la madre estaba en el mercado. El primero en percatarse del fuego que amenazaba la vivienda de los Mamani, fue el dirigente vecinal Edwin Terán, quien saltó el muro desde su propia vivienda y pidiendo ayuda de los vecinos apagó las llamas que se acercaban al cuarto donde estaban los pequeños.Sin embargo Terán no sabía que los hermanos estaban dentro del cuarto amenazados por las llamas y cuando Wilfredo Mamani regresó a su casa, veinte minutos después, el vecino preguntó por ellos. Mamani pensó que estaban con su esposa pero abrió la puerta de la habitación para verificarlo, entonces un humo espeso salió de lugar y luego de unos desesperantes segundos el padre pudo identificar las siluetas de los dos niños, desmayados uno junto al otro y con quemaduras en sus cuerpos.De inmediato los vecinos y los padres de los pequeños se movilizaron, según la Policía, los llevaron primero a una clínica provincial y luego al Hospital de Villa Moderna, en Quillacollo. Edwin Terán indicó que en ese lugar el trato fue pésimo y no contaban siquiera con oxígeno para suministrar a los dos pacientes. “Quisieron echarme pero yo me quedé junto a ellos para ver que les atendieran a uno lo dejaron en una camilla mientras se quejaba de dolor, finalmente nos dijeron que los lleváramos al Hospital Viedma”, relató el dirigente vecinal. Llegaron tarde Los pacientes recién llegaron a la Sala de Quemados del Materno Infantil de Cochabamba a las 14 horas del martes y estaban graves, el menor tuvo que ser remitido a la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Viedma, con un porcentaje de quemaduras no establecido. El hermano mayor se quedó en la Sala de Quemados ya que presentaba el 25 por ciento del cuerpo con ampollas, precisó el doctor Oscar Romero, responsable del área.Con el paso de las horas el estado de Wilber empeoró y fue conducido junto a José Luis, lamentablemente el primero falleció a las 19:25 y el segundo a las 2: 15 de la madrugada del miércoles, ambos por insuficiencia respiratoria. Al parecer los padres sólo supieron del primer deceso y luego fueron conminados a salir del Hospital y regresar al día siguiente. De vuelta al hospital los Mamani tuvieron la desgracia de tener que ver los cuerpos inertes de sus pequeños, envueltos en las mortajas del Hospital. Destrozados por lo que afrontaban, padre y madre desaparecieron de la morgue sin decir cuándo regresarían. Policía alertada por la prensa Por informes de prensa, la Policía efectuó un minucioso seguimiento de este caso desde las 16 horas del miércoles, al mismo tiempo, en Quillacollo, se llegó a conocer la denuncia sobre un suicidio que, con el paso de las horas fue relacionado con la muerte de los hermanos Mamani. La denuncia inicial señalaba que dos personas yacían sin vida en el Parque Ecológico de Pairumani, allí, la PTJ de Quillacollo efectuó el levantamiento de dos cuerpos que resultaron ser de los progenitores de los infortunados hermanitos. En el lugar del levantamiento se encontraron 8 sobres de raticida mezclados con agua en una botella desechable, sin embargo las víctimas posiblemente fallecieron al colgarse de las ramas de un árbol, precisó el comandante de la Policía, Cnl. Jesús Mérida. Ambos cónyuges, de 34 y 26 años, trabajaban confeccionando ropa y vivían, junto al resto de su familia, en la calle Fructuoso Mercado de Quillacollo. En uno de los bolsillos de la ropa de Zulema Huanca se encontró una breve nota que señalaba más o menos lo siguiente: “Fico, hay 200 bolivianos en mi bolsillo vendan las máquinas para los gastos funerarios de mis hijos”. Mérida también precisó que en otro de los bolsillos se encontró un recibo por la consulta e internación de Wilber Mamani, el hijo mayor. La Policía pudo confirmar la relación entre padres e hijos en la morgue del Hospital Viedma, donde allegados los reconocen plenamente y recordaron el infeliz incendio, posiblemente causado por un corto circuito, que dio inicio a la tragedia. El testimonio de la periodista y vecina de la familia, Rosemary Camacho, da cuenta del profundo amor que los Mamani tenían por sus hijos. “La señora era muy atenta con sus hijos, los cuidaba mucho y lo que ha pasado es una tragedia”, señaló. |
| Arturo |